:::: MENU ::::

La ratita presumía de su página web

  • 19 jun 2014
  • 2
La ratita con pagina web
Desarrollo Web

La ratita presumía de su página web

Érase una vez una ratita presumida que quería tener una peluquería de ratitas para que sus amigas pudieran ir siempre a la última y sus vecinas pudieran ponerse en sus manos para que les cuidara su cabello. La ratita presumida trabajaba de funcionaria en el ministerio de inmigración de ratones pero eso no la llenaba, así que decidió montar su propio negocio y poner una peluquería.

Cuando la ratita hizo todos los papeleos y compro todos los elementos necesarios, se puso muy contenta porque ya solo tenía que buscar clientas.

Los primeros días, todas sus amigas fueron a que las peinara, las maquillara y les hiciera la paticura pero cuando ya había atendido a todas sus amigas, entristeció, puesto que ya nadie llamaba a su puerta para que le peinara o le cortara el cabello.

Así que la ratita saco su calculadora y se dio cuenta que había gastado todos su ahorros en este sueño y que, ahora, si no comenzaba a tener clientas nuevas, tendría que vender todo y volver a su antiguo empleo de funcionaria.

Ella tenía claro que la vida que llevaba antes no le gustaba y no le hacía feliz y que lucharía porque su peluquería saliera adelante.

Uno de estos días, llamaron a su puerta, ella feliz pensando que tendría una nueva clienta abrió la puerta y encontró un escarabajo trajeado y con las antenas bien engominadas para atrás. La ratita volvió a ponerse triste puesto que no era una clienta.

El elegante escarabajo pasó y le explico que ahora no basta con tener la mejor peluquería, sino que necesitas tener presencia en Internet.  La ratita estaba confusa pero rápidamente el escarabajo le explicó.

Si tu peluquería se pudiera encontrar en Google, muchas otras ratitas podrían conocer tu negocio y tus ingresos subirían. La ratita se dio cuenta que tenía razón y accedió a tener su página web.

El escarabajo era dueño de una de las empresas más económicas de páginas web en Madrid y, al cabo de pocas semanas, la ratita pudo estrenar su página web. Al poco tiempo, su negocio empezó a crecer puesto que ya no solo iban sus amigas, sino otras ratitas de otros barrios de Madrid.

Esto es solo un cuento pero no difiere mucho de la realidad de tu negocio.

Puedes querer que tu negocio crezca pero, para ello, necesitarás invertir en unos mínimos para que poco a poco desaparezcan todas las limitaciones y tu empresa sea una de las grandes de tu sector.

La ausencia de un negocio en Internet te limita en comunicación con tus clientes, te limita a nivel geográfico puesto que solo accederán a tu negocio la gente que lo vea por tu barrio y te limita económicamente ya que necesitarás un comercial, con los gastos que conlleva, para que venda tu producto.

Una página web vende para ti las 24 horas del día, no libra ni un festivo y, además, nunca pide vacaciones.

Es una inversión rentable para tu negocio para quitar todas las barreras que te separan de ser un negocio para ser “El Negocio”.

Si necesitas una página web económica en Madrid, contacta con Exegesis y confía en los años que nos avalan como profesionales del sector, para que te aconsejemos cual es el tipo de página web que mejor se adapta a tus necesidades.

Contacta con nosotros para tener tu página web económica en Madrid y no dejes que te cuenten más cuentos.

2 Comentarios

  1. Mónica

    Quiero comentar que es un cuento muy ilustrativo y plasma mucho lo que algunos emprendedores experimentan.
    He podido conocer la forma de trabajar de Exégesis y quedé muy satisfecha con el trabajo y el trato recibido. Suerte y éxitos!. Un saludo

    Responder

Haz un comentario